FAQ 2018-11-01T15:48:52+00:00

F.A.Q.

La realización sigue un esquema sencillo y claro, cuyos detalles ECONOMAX® proporciona durante la fase de soporte preventa. Cualquier fontanero de confianza puede realizar la instalación con facilidad. El diámetro de las tuberías de ida y retorno tiene que ser al menos igual (o de una talla más grande) a el de las tuberías de la torre de enfriamiento. Además es necesario preparar una válvula de interceptación de cada una de las máquinas de la cocina fría.

Además del dosificador de polifosfatos (instalado de serie), ECONOMAX® proporciona accesorios opcionales a complemento del equipo, entre ellos:

  • Un ablandador en la línea del agua de reposición.
  • Una resistencia eléctrica anticongelante con termostato, en caso de instalación en el exterior y uso
    en los meses de invierno.
  • Un interruptor de nivel mínimo, en el caso de que se quiera preservar la bomba si se vacía el tanque
    de la torre (falta de reposición).
  • Un filtro antipolvo en la boca de aspiración de la máquina, para limitar la entrada de partículas de
    preparados y de azúcar si se instala la torre en el interior.

No, las máquinas pueden seguir en su configuración original. En cambio, es necesario operar en las válvulas presostáticas, que tienden a obstruir el flujo de agua. La solución ideal es removerlas o abrirlas completamente, mediante los tornillos de regulación apropiados.

No, el equipo es muy simple. Las únicas precauciones relacionadas con el uso de la torre son:

  • El correcto tratamiento del agua de reposición (este problema está solucionado casi del todo si hay
    un ablandador); de todos modos, cada torre tiene un dosificador de polifosfatos y un sistema de
    purga del agua.
  • En el caso de que se instale en el interior del local, asegurarse de que el aire saturado en salida de la
    torre se expulse al exterior de manera correcta y de que el local esté bien ventilado.

Cuidado: no obturar las bocas de las tomas de aire que se encuentran en el carter de protección del ventilador; las bocas tienen que estar a una distancia mínima de 250 mm de posibles obstáculos.

El dosificador de polifosfatos, posicionado en la línea del agua de reposición, suelta de manera proporcional (es decir según el flujo de agua que lo atraviesa) una cantidad de sales que mantiene el carbonato de calcio en suspensión en el circuito. Una vez agotada la pastilla contenida en el vaso transparente (control visual),
es necesario substituirla con una nueva. El mecanismo de purga, en cambio, elimina periódicamente una cantidad mínima de agua de enfriamiento, para garantizar un cambio periódico y eficaz del agua que contiene.
Nota: aunque dosificador y purga son útiles, no representan por sí mismos la solución ideal para cualquier condición de funcionamiento; de hecho, la dosificación y la purga sólo se hacen en base a «volúmenes» de agua (caudales), y no en base a la calidad químico-física. Por lo tanto es preferible integrar estos accesorios con un sistema de ablandamiento y tratamiento del agua (ver «opcionales»).

Cada torre ECONOMAX® está dotada de un detector de presión directamente conectado con el inverter electrónico de la bomba. Así, los parámetros del circuito idráulico se monitorizan y regulan de forma automática, manteniendo siempre el caudal y la presión ideales para el buen funcionamiento de la torre y la
refrigeración de las máquinas.

La capacidad de enfriamiento de la torre está estrechamente relacionada con el tamaño de la máquina y la calidad del aire ambiental, siendo esta la clave del funcionamiento de la torre misma. Por lo tanto, la temperatura del agua que sale no se puede disminuir debajo de cierto límite (temperatura de bulbo
húmedo). Sin embargo, el caudal del agua que se envía a las máquinas es suficiente para enfriar los compresores. Las torres ECONOMAX® están dotadas de un sistema de reposición forzada de agua fresca desde la red, para garantizar una rápida disminución de la temperatura en el caso de que las máquinas estén
bajo carga.

Siendo esta formada por dos órganos en movimiento (bomba y ventilador), existe la remota posibilidad que uno de ellos deje de funcionar. La razón puede ser mecánica (en este caso podría notarse un ruído anómalo) o eléctrica. En el segundo caso, tanto el motor de la bomba como el del ventilador están dotados de una
protección térmica, insertada directamente en el cuardo de mando de a bordo de la torre.

Para evitar esta extrema e improbable situación, es suficiente realizar una desviación en el equipo hidráulico mediante un sistema de válvulas (esquema disponible en la Oficina Técnica de MITA S.r.l.) para excluir la torre de enfriamiento y operar con agua corriente para el tiempo necesario a hacer arreglos o
mantenimiento.

Ninguno en específico. Al menos una vez al año, al principio de la temporada, controlar el estado general de la máquina, que el ventilador y la bomba funcionen bien, que no haya incrustaciones o depósitos en el empaque y en el separador de gotas (en particular, estos siempre tienen que trabajar al máximo de su
eficiencia). Además es muy importante controlar periódicamente el buen funcionamiento de los sistemas auxiliares (si los hay) para el tratamiento del agua, por ejemplo ablandadores, dosificadores, etc.

Por razones higiénicas y sanitarias, es buena costumbre no dejar que el agua se estanque en el circuito de refrigeración y en el tanque de la torre para evitar que se formen limo, algas, etc. Por lo tanto, es importante vaciarlo del todo mediante la válvula de desagüe cerca de la bomba. Antes de arrancar de nuevo la máquina,
limpiar la torre y el tanque en particular.

Desde el punto de vista operativo, la instalación al exterior es la mejor, ya que el aire circula de forma libre e ideal. En la temporada de invierno, cuando el equipo está parado, es importante que la torre y sus tuberías se vacíen del agua, para evitar que se congelen; en el caso de que el equipo funcione también en invierno, se
recomienda instalar una resistencia eléctrica con termostato en el tanque de la torre y aislar las tuberías de ida y retorno.